sábado, 14 de septiembre de 2013

Orange is the new Black



Acabo de terminar Orange is the new Black (si, esta entrada la escribí ayer y la tenía programada, pero blogger mola y no la ha subido) y estoy en plena depresión post-serie. (supongo que habrá spoliers, pero nada exagerado muchachos)


Ya había oído hablar mucho de esta serie por Twitter y Tumblr, pero fue @ninadfr la que al final me incitó a empezarla. Y cinco días después aquí estamos.
Nos presentan a Piper Chapman, una rubia (dios mio, como se parece a Katy Perry) que vive con su novio con el que se va a casar, y parece que lo tiene todo, hasta que tiene que entrar en la cárcel durante quince meses por un delito de hace doce años. Por aquel entonces estaba con una traficante, y ella colaboró en una operación trasladando dinero. Así que preocupada porque su novio no vea Mad Men sin ella y que mantenga activa su página web, Chapman entra en la cárcel no teniéndolas todas consigo.
Los personajes de esta serie son lo mejor. Os lo digo. Esta Piper y también Alex (yo lo siento, pero es que Laura Prepon va a ser siempre Nikki Heat para mi), su ex novia por la que está en la cárcel. Luego dentro de la cárcel se dividen en grupos. Están las latinas (y por fin ponen a gente que de verdad sepa hablar español y no hagan el ridículo) las negras (sin duda mi grupo favorito, Taystee y Crazy Eyes son lo mejor) y las blancas, donde está nuestra protagonista. Y como dice Nicky, es mejor pensar que estas en los años cincuenta.
En cada capítulo hay flashblacks de cómo cada presa llegó a la cárcel, que la verdad son bastante emotivos, y a la vez, las historias que les ocurren a las presas. Y ¡Es que les pasa de todo! Yo creo que uno de los capítulos con los que más me reí fue en el que buscan al pollo, o el del móvil de la mujer que hablaba  con Diablo. Fueron geniales.

Y en la cárcel encuentras de todo, está Pennsatucky, que la pobrecilla está bastante mal de lo suyo, Shopia, una transexual, peluquera de la institución que mola mucho también, Sister Ingalls, si es que hasta una monja, y la lista es infinita.
Otra de las cosas que más me gustan es las referencias a la actualidad que hacen, y los pequeños detalles que tienen, como la mujer que siempre llora en el teléfono, a mi me mata. Cuando acabas, te llevas una buena lista de frases célebres de la televisión.
Y como no, también hay shippeo. Bennet y Daya son muy bonitos, en serio, y Alex y Piper asdfghjklasdfghjkl y no podría describirlo mejor.

Ahora toca esperar a la segunda temporada el año que viene (lloro, lloro mucho) y dicen que Laura Prepon solo volverá para un capítulo, así que pues nada, otra serie más que añadir a la lista.

2 comentarios:

  1. No voy a leer la entrada porque estoy comenzando a ver la serie y no soy dada a tragarme spoilers, pero ahora que me he quedado con el nombre de tu blog me pasearé por aquí de vez en cuando, y cuando la acabe comentaré. Pero me está gustando. Rarita y peculiar, pero está bien.

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    1. La verdad es que la serie está genial. Es divertida, tiene momentos dramáticos, y otros que hacen que te mueras de risa.
      Un placer, te esperaré por aquí
      :)

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