jueves, 4 de junio de 2015

Girls: ¿La voz de una generación?



Veas ‘Girls’ o no, sigue leyendo este artículo. En serio (Básicamente te estoy obligando a leerme, mal empezamos). Si formas parte del primer grupo, para comprobar si tenemos la misma opinión, y si formas parte del segundo, aunque no te guste Lena Dunham, para que le des una oportunidad.

Yo era una de esas personas que tienen un odio inexplicable e irracional hacia Lena Dunham (si, era, en pasado). Nunca me había molestado en ver su serie, y aun así siempre me quejaba cuando ganaba premios tanto ella como ‘Girls’ y siempre comentaba minuciosamente sus crímenes de estilo en la alfombra roja (aunque, tengo la sensación que eso lo voy a seguir haciendo)

Hace menos de tres semanas, sumida en ese periodo asfixiante denominado exámenes finales del cuatrimestre, decidí empezar a ver ‘Girls’ por la simple curiosidad que me generaba todos sus defensores y detractores que cada semana desmenuzaban sus capítulos. 

‘Girls’ me ha fascinado. De principio a fin. Empecé pasando la fase de “Oye, pues tengo que decir que la Dunham es muy sala’, ¡Qué graciosa!”, y acabé con lágrimas en los ojos después de ver uno de los capítulos de la última temporada. 


Lena Dunham consigue crear personajes complejos, odiosos, que toman decisiones estúpidas y aun así realistas. A veces duele verlas (Y si, hablo en femenino, porque aunque los tres personajes masculinos con más peso tienen cierta relevancia, allí las absolutas protagonistas son ellas) tomar caminos que sabes que no son los correctos, que se van a arrepentir. Mientras ves los capítulos dan ganas de gritarle a la pantalla lo tontas que son las cuatro (porque ahí no se salva nadie) 


En uno de los primeros capítulos, Hannah (el personaje interpretado por Dunham) una veinteañera con aspiraciones de escritora frustrada, dice que quiere ser la voz de su generación, o al menos intentar serlo de alguna. ¡Qué pretensión la suya! ¿Verdad? Pero definitivamente, ‘Girls’ es una serie generacional, y en parte consigue representar la situación que muchos jóvenes viven hoy en día. Tal vez esté equivocada, pero entiendo que para una persona que no está en la etapa de los protagonistas, la serie sea insufrible. Yo con mis 20 años recién cumplidos, pienso constantemente lo estúpidas que son las cuatro, pero al fin y al cabo, las termino entendiendo. Empatizo con ellas (bueno, con unas más que con otras) en cierta manera.  

La serie retrata ese momento en el que los jóvenes nos llenamos de pretensiones y metas y nos damos de bruces contra el suelo cuando a cada paso que damos alguien nos recuerda lo difícil que es conseguir lo que queremos. Y a veces es incluso frustrante ver algunos capítulos en los que no puedes evitar proyectar tu vida y en ellos y acabar llena de melancolía.

Lo que me lleva a otra cosa. Los personajes tienen un movimiento constante. Yo empecé sin aguantar a Jessa y ahora me encanta. Al contrario, al principio Marnie me parecía adorable y ahora no la puedo ni ver (¿Pero a alguien le gusta Marnie?). Y esa relación amor/odio que creas con Hannah desde el primer momento cuando a veces quieres matarla y otras te produce ternura. (A Shoshanna siempre la he querido mucho, que conste)

Respecto a Lena Dunham, me fascina la figura que ha creado (o han creado) a su alrededor. Puede que te caiga mejor o peor, o que no estés de acuerdo con algunas cosas que dice, pero tendrás que admitir las “narices” que tiene para estar donde está con tan sólo 29 años. Creadora, directora, escritora y protagonista de una serie con una calidad más que aceptable (a veces llega a rozar la brillantez) y unas pretensiones a la altura de algunos de los más grandes. 

Estoy leyendo su libro (llevo un poco más de la mitad) y me parece igualmente fascinante. Olvidemos algunas partes que han desatado una polémica a mi parecer innecesaria (las ganas que tiene la gente de hacer de historias digamos un poco fuera de lo común historias de interés y polémica desmesurada cuando en verdad no son para tanto) y centrémonos en lo demás. Dunham consigue que te mueras de risa mientras pasas las páginas. Tiene citas para enmarcar y una forma de contar las cosas desternillante e inteligente

Mientras vas leyendo te das cuenta que la serie es un reflejo exagerado de su vida. Algunas de sus anécdotas ya las hemos vivido de mano de Hannah o alguno de los personajes de la serie. Pero me gusta. Me encanta como da importancia a los jóvenes y se abre paso en un mundo habitado por la experiencia y no deja camino a “la sangre nueva”.

Con eso me quedo, polémica o no, Dunham demuestra que se puede, que hay un hueco para los jóvenes en el mundo y retrata la vida de estos en una sociedad a la que todavía estamos adaptándonos. 
Entiendo a los que la odian, pero también entiendo a los que la adoran. Por mi parte, como mínimo, se lleva admiración. 

PD: Las escenas de baile en esta serie con TODO. T-O-D-O.


PD 2: Tengo que decir que aunque ahora ya no importa que Dunham ganara el Globo de Oro, ese año estaba nominada con Julia Louis-Dreyfus , Zooey Deschanel, Amy Poehler y Tina Fey, y vencer a esas cuatro ya son palabras mayores. (¡Qué estamos hablando de Liz Lemon, LIZ LEMON!)


1 comentario:

  1. Hey! Hacía tiempo que no pasaba por aquí. Yo empecé viéndola en plan: ésto me gusta o es absolute trash? Pero engancha mucho mucho mucho y es lo que dices. Hacen subnormalidades de la talla de un castillo pero de eso va tener esa edad y la Dunham lo hace interesante capítulo a capítulo. Mi temporada favorita la dos, la que más asco le tengo Marnie #BecauseOfReasons, Shoshanna la más giffeable, Jessa la amiga alternativa de la vida y alma libre que todos tenemos y que de vez en cuando tiene un golpe de remo en la cara.

    Y sí, las escenas de baile lo más de lo más de lo mejor.

    Sigue haciendo repaso así que en tres capítulos me voy a comentar el de Doctor Who ;)

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