domingo, 4 de octubre de 2015

Sobre "How to get away with murder" y la diversidad.



Hay muchas razones por las que criticar a “How to get away with murder”. Aunque es el guilty pleasure supremo y cada semana nos deja con ganas de ver más (a mi por lo menos), es una serie mamarracha, con giros de guión facilones, planos de miradas dramáticas innecesarios y momentos ridículos. Es un drama y aun así es una de las series con las que más me río cada semana. Pero todo esto no quita que la serie de Peter Nowalk (si, si, que Shonda sólo la produce) haga una cosa muy bien. Seguramente sea la serie que muestra más diversidad de toda la parrilla televisiva actual.
Y no sólo es eso. La manera en que trata a sus personajes y sus relaciones es digna de analizar. Aunque la mayoría de las relaciones entre los personajes estén basadas en tramas de telenovela barata y cosas rocambolescas, estas historias siempre están por encima de la pareja en sí. 

Por ejemplo, Annalise y su marido, una pareja interracial, tenía muchos problemas de pareja, pero ninguno centrado en que ella era negra y el no. En su historia no hacía falta explicar eso y no afectaba a su desarrollo. Si él era un capullo (perdón) y ella está como un cencerro ya son otras cosas. 

Lo mismo pasa con ese último giro de guión loco en el que hemos descubierto que Annalise es bisexual. (Paremos un momento para apreciar que una serie de network está liderada por una mujer, negra y bisexual, es que es muy grande).


Lo que más me gusta de esta trama es que lo menos importante de todo es Eve sea una mujer. La historia podría haber funcionado igualmente con un hombre. No se hace hincapié en Annalise la dejó por un hombre, sino que simplemente la abandonó y se habla de ello con total normalidad. En el último capítulo cuando Nate las ve desde el coche no pone cara de ¡Oh dios mío dos mujeres!, más bien hace un rolleye interno de lo harto que está el pobre hombre y el marrón en el que está metido.

Pero la cosa no acaba aquí. Tenemos más relaciones interraciales (Wes y Rebecca), una relación con una gran diferencia de edad donde la mujer es la mayor (Bonnie y Asher) y donde a eso tampoco se le da importancia, y personajes cuyo color de piel no determina su carácter, personalidad o comportamiento.




Y aunque parezca que estas cosas son muy obvias y que siempre deberían ser así, tristemente no lo son. La mayoría de las veces cuando en una serie hay alguien gay, este es el aspecto más relevante de su personaje y el que determina sus tramas. Es igual que con los personajes que no son caucásicos. Muchas veces su personalidad y comportamiento están determinado por ello. 

Así que si, “How to get away with murder” es bizarra y excesiva. Tiene planos de una duración infinita de miradas dramáticas al infinito, es capaz de plantarle (otra) peluca a Viola Davis, ponerla con sus alumnos en una discoteca subterránea secreta y quedarse tan ancha, pero si hay algo que hacer bien hay que reconocérselo.


Ojalá los demás aprendan. (Pero sólo en esto, ¿eh? no necesitamos más htgawm)

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